Con el auge de los asistentes de IA, muchas personas se inquietan por la enorme cantidad de datos personales que comparten con las grandes tecnológicas. Frente a ese modelo, Moxie Marlinspike, cofundador de Signal, ha lanzado Confer, un servicio de IA conversacional diseñado desde cero para proteger la privacidad.
Confer funciona de forma similar a ChatGPT o Claude en apariencia, pero su arquitectura técnica está pensada para que el proveedor nunca tenga acceso al contenido de las conversaciones. Por diseño, los chats no se usan para entrenar modelos, ni para segmentar anuncios, ni para crear perfiles comerciales del usuario.
Marlinspike subraya que esta protección es crucial porque las interfaces de chat de IA tienden a convertirse en espacios de confesión: la gente comparte miedos, dudas personales y datos sensibles. Mezclar ese nivel de intimidad con publicidad sería, en sus palabras, como “pagarle a tu terapeuta para que te convenza de comprar cosas”.
Para blindar la privacidad, Confer combina varias capas técnicas. Los mensajes se cifran extremo a extremo mediante el sistema de claves WebAuthn, que funciona especialmente bien en móviles y en Macs con Sequoia, aunque también puede usarse en Windows y Linux a través de gestores de contraseñas. En el servidor, todas las operaciones de inferencia se ejecutan dentro de un Entorno de Ejecución Confiable (TEE) con sistemas de “atestado remoto” que permiten comprobar que el entorno no ha sido manipulado. Dentro de ese TEE se ejecuta un conjunto de modelos base de código abierto que procesan las consultas.
Este diseño es más complejo que el de un servicio de IA estándar, pero busca garantizar que los usuarios puedan mantener conversaciones muy sensibles sin fugas de información. A cambio, el coste es mayor: la versión gratuita de Confer limita el uso a 20 mensajes diarios y cinco chats activos, mientras que el plan de pago cuesta 35 dólares al mes e incluye acceso ilimitado, modelos más potentes y más opciones de personalización. Es un precio superior al de ChatGPT Plus, pero la empresa lo presenta como el coste real de priorizar la privacidad por encima de la explotación de datos.
El artículo también incluye un bloque claramente promocional sobre el evento TechCrunch Disrupt 2026, sin relación directa con el funcionamiento de Confer, lo que introduce ruido publicitario en medio del análisis sobre privacidad en la IA.


