La startup Humans&, fundada por exinvestigadores de Anthropic, Meta, OpenAI, xAI y Google DeepMind, ha recaudado 480 millones de dólares en una ronda semilla para desarrollar un nuevo tipo de modelo de IA centrado en la coordinación social y el trabajo en equipo, más que en el simple chat uno a uno.
Su objetivo es construir una especie de “sistema nervioso central” para la economía humano+IA: una plataforma que no solo responda preguntas, sino que ayude a organizar decisiones colectivas, alinear equipos y gestionar proyectos a largo plazo, tanto en empresas como en grupos más pequeños, incluso familias.
Aunque la compañía apenas tiene tres meses y aún no ha lanzado producto, sus fundadores explican que están diseñando el modelo y la interfaz a la vez. No quieren limitarse a integrar su IA en herramientas existentes como Slack, Google Docs o Notion, sino reemplazar esa capa de colaboración con su propia solución, centrada en comunicación y coordinación entre varias personas y agentes de IA.
El modelo se entrenará con enfoques avanzados de refuerzo (long-horizon y multi-agent RL), pensados para que la IA pueda planificar, revisar decisiones y coordinar múltiples participantes a lo largo del tiempo, en lugar de dar una sola buena respuesta aislada. La ambición es que el sistema entienda las motivaciones, habilidades y necesidades de cada miembro de un grupo para equilibrarlas y mejorar el funcionamiento del conjunto.
El movimiento llega en un momento en que el sector pasa de los simples chatbots a agentes más autónomos y herramientas de productividad con IA integrada. Voces influyentes como Reid Hoffman sostienen que el verdadero valor de la IA está en el “nivel del flujo de trabajo”: cómo se comparte el conocimiento, se organizan las reuniones y se toman decisiones, justamente el espacio que Humans& pretende ocupar.
El reto es enorme: entrenar un nuevo modelo de gran escala exige capital, computación y talento al nivel de los gigantes actuales. Humans& no solo competirá con plataformas colaborativas como Slack o Notion, sino también con grandes tecnológicas como OpenAI, Google y Anthropic, que ya están añadiendo funciones colaborativas a sus propios modelos. Los fundadores, sin embargo, aseguran que su apuesta por una arquitectura basada en inteligencia social les da una ventaja diferenciadora y que quieren construir una compañía “generacional”, no venderla a corto plazo.


