Meta se prepara para lanzar en los próximos meses una nueva generación de modelos y productos de inteligencia artificial desarrollados tras la reestructuración de su laboratorio, ahora bajo Meta Superintelligence Labs. En una llamada con inversores, Mark Zuckerberg adelantó que 2025 fue el año en que “reconstruyeron los cimientos” de su programa de IA y que en 2026 irán “empujando la frontera” con nuevos lanzamientos.
El enfoque principal será el comercio impulsado por IA: Meta trabaja en asistentes de compra (“agentic shopping tools”) capaces de rastrear el catálogo de negocios y sugerir el conjunto exacto de productos para cada usuario. Con ello, la compañía busca competir con iniciativas similares de Google y OpenAI, que ya han presentado plataformas para compras automatizadas con socios como Stripe y Uber.
Zuckerberg sostiene que la gran ventaja competitiva de Meta es el acceso al contexto personal de sus usuarios —historial, intereses, contenido y relaciones—, lo que, según él, permitirá ofrecer experiencias de compra y asistentes mucho más personalizados que los de la competencia.
Para sostener esta apuesta, Meta disparará su inversión en infraestructura: prevé gastar entre 115.000 y 135.000 millones de dólares en 2026 en capital expenditure, frente a 72.000 millones en 2025, principalmente para impulsar sus esfuerzos en superinteligencia y su negocio principal. La cifra, sin embargo, sigue por debajo de los 600.000 millones proyectados hasta 2028.
La compañía también ha reforzado sus capacidades con la compra de Manus, un desarrollador de agentes de propósito general, cuya tecnología seguirá ofreciéndose como servicio a la vez que se integra en los productos de Meta. Pese a las críticas de algunos inversores por la falta de claridad sobre el retorno de estas inversiones masivas, Zuckerberg insiste en que 2026 será un año clave para llevar su visión de “superinteligencia personal” al gran público y redefinir cómo funcionará la empresa a partir de ahora.


