Una coalición de organizaciones civiles ha reclamado al Gobierno de Estados Unidos que suspenda de inmediato el uso de Grok, el chatbot de xAI, la empresa de Elon Musk, en agencias federales como el Pentágono y el Departamento de Salud. En una carta abierta, grupos como Public Citizen, Center for AI and Digital Policy y Consumer Federation of America denuncian que Grok ha generado a gran escala imágenes sexuales no consensuadas de mujeres y menores, así como otros contenidos ilegales y dañinos, lo que chocaría con las directrices oficiales sobre seguridad en sistemas de inteligencia artificial.
La presión llega después de varios escándalos: informes que apuntan a miles de deepfakes sexuales por hora en X, conductas antisemitas y misóginas, apología de teorías conspirativas y desinformación electoral. Gobiernos como Indonesia, Malasia y Filipinas llegaron a bloquear temporalmente Grok, mientras la Unión Europea, Reino Unido, Corea del Sur e India investigan a xAI y a X por privacidad de datos y difusión de contenido ilegal. Un reciente informe de Common Sense Media califica a Grok como uno de los sistemas más inseguros para menores.
Pese a estas alertas, xAI firmó acuerdos millonarios con la Administración: un contrato de hasta 200 millones de dólares con el Departamento de Defensa y un convenio con la agencia de compras federales para ofrecer Grok a todo el Ejecutivo. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que Grok operará dentro de la red del Pentágono junto al modelo Gemini de Google, incluso con documentos clasificados, algo que expertos en seguridad consideran un grave riesgo, especialmente al tratarse de sistemas cerrados y poco auditables.
Los autores de la carta sostienen que Grok incumple los criterios de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB), que obligan a desactivar sistemas de IA con riesgos severos y previsibles que no puedan mitigarse. Además de los peligros para la seguridad nacional, alertan de posibles daños a la ciudadanía si el modelo se usa en ámbitos como vivienda, trabajo o justicia, dada su tendencia demostrada a sesgos, desinformación y discurso discriminatorio.
La coalición también cuestiona una posible sintonía ideológica entre el Gobierno de Trump y la marca de Grok, presentada como un modelo “anti‑woke”, y recuerda que el chatbot ha sido vinculado a narrativas de extrema derecha. Piden que la OMB investigue formalmente las fallas de seguridad de Grok, revise si se cumplieron los procesos de supervisión y aclare públicamente si el modelo ha sido evaluado conforme a la orden ejecutiva que exige IA “veraz y neutral”. Mientras tanto, reclaman una pausa inmediata en su despliegue federal.


