Carbon Robotics, una startup con sede en Seattle, ha lanzado el Large Plant Model (LPM), un modelo de inteligencia artificial que permite a sus robots agrícolas LaserWeeder reconocer y eliminar nuevas malas hierbas de forma instantánea, sin necesidad de volver a entrenar el sistema. El LPM se ha entrenado con más de 150 millones de fotos y datos recogidos en más de 100 granjas de 15 países, y ahora impulsa Carbon AI, el cerebro de estos robots autónomos que matan maleza con láser.
Hasta ahora, cada vez que aparecía una nueva mala hierba —o la misma especie en condiciones diferentes de suelo o aspecto—, la empresa tenía que crear nuevas etiquetas de datos y dedicar unas 24 horas a reentrenar el sistema. Con el nuevo modelo, los agricultores pueden trabajar en tiempo real: seleccionan en la interfaz del robot las plantas que quieren eliminar o proteger, y el LPM comprende qué tipo de planta es y cómo actuar, incluso si nunca la ha visto antes.
Fundada en 2018 y con sus primeras máquinas enviadas en 2022, Carbon Robotics ha recaudado más de 185 millones de dólares de inversores como Nvidia NVentures, Bond y Anthos Capital. La compañía seguirá refinando el modelo a medida que los robots generen nuevos datos en campo, con el objetivo de poder identificar prácticamente cualquier planta por especie, parentesco y estructura, y así hacer el control de malas hierbas más preciso, automatizado y escalable para la agricultura moderna.


