Cada semana, unos 230 millones de personas preguntan a ChatGPT y a otros modelos de IA sobre su salud. Sobre esta tendencia se apoya Lotus Health AI, una startup fundada por KJ Dhaliwal, emprendedor que de niño hacía de traductor médico para sus padres y que ahora quiere corregir las ineficiencias del sistema sanitario de EE.UU.
Lanzada en mayo de 2024, Lotus ofrece atención primaria gratuita, disponible 24/7 y en 50 idiomas. La compañía acaba de cerrar una ronda Serie A de 35 millones de dólares, co-liderada por los fondos CRV y Kleiner Perkins, con lo que suma 41 millones de financiación total.
La propuesta va más allá de chatear con un bot: Lotus opera como una consulta médica real, con licencia en los 50 estados, seguro de mala praxis, sistemas compatibles con la normativa de privacidad (HIPAA) y acceso completo al historial del paciente. La mayor parte del trabajo la realiza un modelo de IA entrenado para formular las mismas preguntas que un médico humano y para diseñar un plan de tratamiento a partir de las respuestas y de la evidencia científica más reciente.
Sin embargo, las decisiones finales no quedan solo en manos de la máquina. Todos los diagnósticos, órdenes de laboratorio y prescripciones son revisados y firmados por médicos colegiados de centros de prestigio como Stanford, Harvard y UCSF, una capa de seguridad pensada para mitigar el riesgo de errores u “alucinaciones” de la IA.
Lotus reconoce que la atención virtual tiene límites: en casos urgentes, redirige al paciente a urgencias o a un centro de atención inmediata, y si se requiere exploración física, deriva a médicos presenciales.
La apuesta es ambiciosa en un sector fuertemente regulado, donde los médicos solo pueden tratar a pacientes en los estados donde están autorizados. Para Saar Gur, socio de CRV y temprano inversor en empresas como DoorDash o Ring, el contexto es ahora favorable: la telemedicina se consolidó durante la pandemia y los avances recientes en IA permiten sortear parte de las trabas regulatorias y técnicas. Gur se ha incorporado al consejo de Lotus y define el proyecto como un “gran swing” que intenta replantear de raíz el modelo de atención primaria.
En un momento de creciente escasez de médicos de familia, Lotus asegura poder atender hasta diez veces más pacientes que una consulta tradicional, incluso limitando cada visita a 15 minutos. No está sola en la carrera: competidores como Doctronic también desarrollan “médicos de IA”. La diferencia, por ahora, es que Lotus ofrece todos sus servicios de forma completamente gratuita. A futuro, la empresa contempla modelos de negocio basados en suscripciones o contenido patrocinado, pero hoy su prioridad declarada es perfeccionar el producto y ganar usuarios, no generar ingresos inmediatos.


