Alphabet, matriz de Google, evitó responder una pregunta clave de inversores sobre su nuevo acuerdo de inteligencia artificial con Apple para impulsar Siri durante la presentación de resultados del cuarto trimestre. Ante una consulta directa sobre cómo encaja esta alianza en su estrategia de asociaciones de IA, la compañía simplemente ignoró el tema, lo que sugiere que aún no está lista para detallar el impacto del pacto en su negocio principal.
La relación Google‑Apple ha sido históricamente muy rentable: Google llegó a pagar alrededor de 20.000 millones de dólares para ser el buscador por defecto en los dispositivos de Apple, obteniendo acceso a una base de 2.500 millones de dispositivos activos en el mundo. Ahora, el nuevo acuerdo para que la tecnología Gemini de Google impulse la próxima generación de modelos de Apple y Siri estaría costando a Apple unos 1.000 millones de dólares al año, aunque el beneficio directo para Google es menos evidente que en el negocio de búsqueda tradicional.
Mientras Google experimenta con anuncios integrados en su modo de búsqueda con IA (AI Mode) y con funciones de compra asistida por IA, su modelo publicitario en este entorno aún está en fase de prueba. Al mismo tiempo, rivales como Anthropic aprovechan el foco mediático —incluido un anuncio en la Super Bowl— para criticar los modelos de IA financiados con publicidad de Google y OpenAI.
En la conferencia con analistas, el acuerdo con Apple apenas fue mencionado: el CEO Sundar Pichai se limitó a destacar que Google es el “proveedor de nube preferido” de Apple y que ayudará a desarrollar la próxima generación de modelos de Apple basados en Gemini, formulación que repitió palabra por palabra el director de negocio Philipp Schindler. El mensaje implícito: el pacto es estratégico, pero sus implicaciones reales para el negocio de Google siguen siendo, por ahora, una incógnita.


