Andreessen Horowitz (a16z), uno de los fondos de capital riesgo más influyentes de Silicon Valley, acaba de levantar 15.000 millones de dólares, de los cuales 1.700 millones se destinarán a su equipo de infraestructuras, responsable de muchas de sus mayores apuestas en inteligencia artificial. Este equipo ha respaldado a compañías como OpenAI, ElevenLabs, Cursor, Ideogram, Fal y muchas otras startups que construyen desde chips y hardware hasta herramientas de software y modelos que usan los desarrolladores.
Jennifer Li, socia general al frente del área de infraestructuras, explica que este dinero se orientará a todo el “motor” que hace posible la IA: diseño de chips, plataformas de cómputo, herramientas de programación asistida por IA y servicios como los modelos de voz de ElevenLabs o el mercado multimodal de Fal. Según Li, estamos en plena “superciclo de la IA”, pero aún existen grandes vacíos en cómo se construye la pila tecnológica de IA y en qué tipo de proyectos realmente merecen financiación.
En el pódcast Equity de TechCrunch, la editora de startups Julie Bort conversa con Li sobre hacia dónde va esta nueva ola de inversión: la fuerte competencia por el talento en startups nativas de IA, por qué la infraestructura de búsqueda es más estratégica de lo que parece, qué distingue a las empresas de IA más exitosas del resto y qué tipos de herramientas —como la voz generada por IA— están ganando peso aunque todavía generen cierta incomodidad. El episodio también aborda en qué áreas Li sigue buscando nuevas startups para invertir y qué cree que la IA podrá y no podrá hacer en los próximos años, incluido su escepticismo sobre que sustituya la creatividad humana en el corto plazo.
En conjunto, la noticia muestra cómo a16z redobla su apuesta por la base tecnológica que soporta la revolución de la IA, anticipando que la verdadera batalla no estará solo en los grandes modelos visibles al público, sino en la infraestructura profunda que los hace posibles.


