Legisladores de Nueva York han presentado un proyecto de ley que plantea una moratoria de al menos tres años en la concesión de permisos para construir y operar nuevos centros de datos en el estado. La iniciativa, impulsada por la senadora estatal Liz Krueger y la asambleísta Anna Kelles, ambas demócratas, busca ganar tiempo para regular el fuerte incremento de demanda energética y el impacto sobre las comunidades locales provocado por la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial.
Según recoge Wired, Nueva York sería al menos el sexto estado de Estados Unidos en estudiar una pausa a la expansión de centros de datos, en un contexto en el que gigantes tecnológicos planean inversiones multimillonarias para ampliar su capacidad de cómputo. Diversos estudios han vinculado estos complejos con un aumento de las facturas eléctricas de los hogares.
La preocupación es transversal: el senador progresista Bernie Sanders ha pedido una moratoria a escala nacional, mientras que el gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, ha advertido de que estos proyectos dispararán los costes de la energía “solo para que un chatbot corrompa a un niño de 13 años en internet”. Más de 230 organizaciones ecologistas, entre ellas Food & Water Watch, Friends of the Earth y Greenpeace, también han firmado una carta abierta al Congreso reclamando un alto a la construcción de nuevos centros de datos en todo el país.
Eric Weltman, de Food & Water Watch, afirmó que la propuesta neoyorquina nació de su organización. Medidas similares han sido planteadas por demócratas en Georgia, Vermont y Virginia, y por republicanos en Maryland y Oklahoma, lo que muestra que el debate supera las líneas partidistas.
Krueger sostiene que el estado está “completamente desprevenido” ante la llegada de “masivos centros de datos que apuntan a Nueva York” y defiende que es necesario “pulsar el botón de pausa” para diseñar normas sólidas y evitar que un posible “boom” termine en burbuja, dejando a los consumidores de electricidad con la cuenta final. Paralelamente, la gobernadora Kathy Hochul anunció recientemente el plan Energize NY Development, que promete modernizar la conexión de grandes consumidores a la red eléctrica y obligarlos a “pagar su parte justa”, en un intento de equilibrar desarrollo tecnológico, costes energéticos y protección al usuario.


