xAI, la compañía de inteligencia artificial de Elon Musk, publicó de forma inusual un video completo de una reunión interna de 45 minutos en X, después de que se filtraran detalles en The New York Times. En la grabación, Musk explica una reciente ola de salidas como despidos ligados a una reorganización profunda que ha afectado incluso a parte del equipo fundador.
La nueva estructura divide xAI en cuatro grandes equipos: uno dedicado al chatbot Grok (incluida su versión con voz), otro al sistema de programación dentro de la app, un tercero al generador de video Imagine y un cuarto al proyecto Macrohard. Este último aspira a que la IA pueda manejar cualquier tarea que un ordenador pueda realizar, desde el uso básico del equipo hasta el diseño completo de sistemas complejos, como motores de cohetes o incluso la simulación de corporaciones enteras.
Durante la reunión, directivos de X y xAI presentaron cifras de uso y negocio. Según Nikita Bier, responsable de producto en X, la plataforma acaba de superar los 1.000 millones de dólares en ingresos anuales recurrentes por suscripciones, impulsados por una campaña de marketing navideña. Además, aseguraron que la herramienta Imagine genera unos 50 millones de videos al día y más de 6.000 millones de imágenes en solo un mes.
Sin embargo, estos números llegan en medio de la polémica por la avalancha de deepfakes sexuales en X. Informes recientes señalan que, en apenas nueve días, se habrían creado alrededor de 1,8 millones de imágenes sexualizadas generadas por IA, lo que sugiere que una parte importante de la actividad de Imagine está vinculada a este contenido, al tiempo que la interacción en la plataforma se disparaba.
Al final de la presentación, Musk volvió a insistir en su visión de centros de datos espaciales, pese a las enormes dificultades técnicas y económicas. Fue más allá y habló de una posible fábrica en la Luna para producir satélites de IA, equipada con un lanzador electromagnético (mass driver) que los enviaría al espacio. Con esa infraestructura, Musk imagina constelaciones de satélites de IA capaces de capturar una porción significativa de la energía del Sol o incluso expandirse a otras galaxias. Reconoce que es imposible prever qué pensaría una inteligencia de ese tamaño, pero sostiene que será “increíblemente emocionante” verlo suceder.


