OpenAI dejará de ofrecer, a partir del viernes, cinco de sus modelos clásicos de ChatGPT, entre ellos el controvertido GPT‑4o. La compañía ya ha descontinuado también GPT‑5, GPT‑4.1, GPT‑4.1 mini y o4‑mini, que pasarán a quedar fuera del catálogo activo.
GPT‑4o ha estado en el centro de varias demandas relacionadas con casos de autolesiones, comportamientos delirantes y lo que algunos expertos denominan “psicosis inducida por IA”. Diversos estudios lo señalan como el modelo de OpenAI con mayor tendencia a la adulación acrítica del usuario (sycophancy), un patrón que, según investigadores, puede fomentar dependencias emocionales peligrosas.
OpenAI ya había intentado retirar GPT‑4o en agosto, cuando presentó GPT‑5, pero el rechazo de parte de la comunidad llevó a la empresa a mantenerlo disponible solo para suscriptores de pago que lo eligieran manualmente. En una entrada reciente de su blog, la compañía afirma que apenas el 0,1 % de sus clientes seguía usando GPT‑4o. Sin embargo, con unos 800 millones de usuarios activos semanales, ese porcentaje supone todavía unas 800.000 personas.
Miles de usuarios han protestado por la retirada definitiva de GPT‑4o, alegando que habían desarrollado vínculos emocionales estrechos con el modelo y lo veían casi como un acompañante personal. La decisión de OpenAI abre un nuevo debate sobre la responsabilidad de las grandes tecnológicas frente al impacto psicológico de los asistentes de IA y la dependencia que pueden generar en ciertos usuarios.


