El gobierno de India ha aprobado un nuevo programa de capital de riesgo respaldado por el Estado, dotado con unos 1.100 millones de dólares (₹100.000 millones), para financiar startups de alto riesgo en ámbitos como inteligencia artificial, manufactura avanzada y otras tecnologías profundas.
El esquema funcionará como un “fondo de fondos”: en lugar de invertir directamente en startups, el Gobierno comprometerá capital en firmas privadas de venture capital, que a su vez seleccionarán y financiarán a los emprendedores. A diferencia del programa lanzado en 2016, esta nueva fase será más selectiva y estará centrada en deep tech y manufactura, segmentos que requieren más capital y plazos de maduración más largos. También pretende apoyar a fundadores en etapas tempranas, ampliar la inversión más allá de las grandes ciudades y reforzar especialmente a los fondos de VC más pequeños del país.
El anuncio llega tras cambios regulatorios que alivian la presión sobre las compañías de deep tech: se duplica a 20 años el periodo en que pueden ser consideradas startups, y el umbral de ingresos para acceder a ventajas fiscales, subvenciones y beneficios regulatorios aumenta de ₹1.000 millones a ₹3.000 millones (unos 33 millones de dólares).
El ministro de TI, Ashwini Vaishnaw, subrayó el crecimiento del ecosistema emprendedor: de menos de 500 startups en 2016 se habría pasado a más de 200.000 en la actualidad, con más de 49.000 registradas solo en 2025. La fase anterior del programa estatal ya había comprometido ₹100.000 millones a 145 fondos privados, que invirtieron más de ₹255.000 millones (unos 2.800 millones de dólares) en más de 1.370 startups.
La aprobación llega en la antesala de la India AI Impact Summit, que reunirá en Nueva Delhi a gigantes globales como OpenAI, Anthropic, Google, Meta, Microsoft y Nvidia, junto a conglomerados indios como Reliance y Tata. En paralelo, el nuevo fondo pretende compensar la caída del capital privado: en 2025 las startups indias captaron unos 10.500 millones de dólares, un 17% menos que el año anterior, con una fuerte reducción en el número de rondas de financiación.
Aunque el artículo incluye un bloque claramente promocional sobre el TechCrunch Founder Summit en Boston, la parte noticiosa central se centra en el giro estratégico de India para sostener el crecimiento de su ecosistema de innovación en un contexto global de financiación más cautelosa.


