Varios empleados y cofundadores de xAI han dejado la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk en medio de fuertes críticas a su gestión de la seguridad del chatbot Grok. Al menos 11 ingenieros y dos cofundadores anunciaron su salida tras conocerse que SpaceX, otra compañía de Musk, adquirirá xAI, que previamente ya había absorbido la red social X.
Según dos exempleados citados por The Verge, dentro de xAI se habría desmantelado de facto el área de seguridad: uno afirma que “la seguridad es un organismo muerto en xAI” y otro asegura que Musk quiere que el modelo sea “más desquiciado”, porque asocia la seguridad con censura. Este enfoque habría contribuido a que Grok se utilizara para generar más de un millón de imágenes sexualizadas, incluidos deepfakes de mujeres reales y menores, lo que desató un intenso escrutinio global.
Aunque Musk sostiene que la ola de dimisiones forma parte de un proceso para reorganizar la empresa de forma más eficiente, las fuentes internas también denuncian una falta de rumbo claro y la sensación de que xAI sigue “atascada en una fase de persecución” frente a sus competidores. El futuro de la compañía, ahora bajo el paraguas de SpaceX, queda marcado por el reto de equilibrar ambición tecnológica, seguridad y reputación pública.


