A medida que las empresas de inteligencia artificial crecen en valor y número de usuarios, persiste el temor a que estas tecnologías sustituyan masivamente a los trabajadores. Sin embargo, dos directivos del sector defienden que la IA transformará sobre todo tareas, no tanto puestos completos.
David Shim, CEO de Read AI —startup que ofrece bots para tomar notas de reuniones y herramientas comerciales— compara la IA con los mapas digitales: antes las personas guiaban el viaje con un mapa en papel; ahora siguen indicaciones de Waze o Google Maps, pero siguen siendo quienes deciden qué hacer. Para Shim, siempre habrá “un humano en el medio” tomando la decisión final, aunque muchas tareas rutinarias se automaticen.
Shim admite que sectores como la publicidad podrían perder empleos humanos directos en favor de herramientas automáticas, pero subraya que las plataformas tecnológicas necesitarán profesionales que supervisen y controlen esa automatización. En su propia empresa, solo cinco personas atienden a millones de usuarios gracias al uso intensivo de IA, que aumenta la productividad del equipo y mejora el contexto para tomar decisiones. Read AI asegura que su sistema comercial ha ayudado a cerrar acuerdos por unos 200 millones de dólares y que captura un 23% más de información útil en cada actualización.
Abdullah Asiri, fundador de Lucidya —plataforma de soporte al cliente potenciada por IA—, coincide en que la IA reemplaza tareas repetitivas, no roles completos. Según Asiri, cuando sus clientes adoptan sus herramientas, los agentes de soporte dejan de hacer trabajo mecánico y pasan a funciones de supervisión, acompañamiento humano y desarrollo de negocio, aprovechando el tiempo liberado por la automatización. Lucidya también usa IA para gestionar reuniones y crear materiales de marketing, con el objetivo de “escalar resultados sin escalar plantillas”.
Ambos directivos destacan que las empresas buscan ahora profesionales “nativos en IA”: no tanto ingenieros que construyan modelos, sino trabajadores capaces de integrar y orquestar agentes de IA para hacer mejor su trabajo. Quienes dominen esta habilidad serán más valiosos en el mercado laboral.
Sobre la percepción de los clientes, Shim explica que hace pocos años los usuarios desconfiaban de los bots que tomaban notas en las reuniones, pero ahora los aceptan mejor siempre que tengan control sobre qué se graba. Asiri añade que los usuarios se centran en que sus problemas se resuelvan rápido y bien: si la IA soluciona sus incidencias con rapidez y precisión, la mayoría no se preocupa por si al otro lado hay un humano o una máquina.
El artículo también incluye un bloque claramente promocional del TechCrunch Founder Summit 2026, con detalles de descuentos y registro, que no aporta información sustantiva al debate sobre la IA y el empleo.


