Jack Conte, director ejecutivo y cofundador de Patreon, defendió en el festival SXSW que las compañías de inteligencia artificial deben compensar a los creadores cuando usan sus obras para entrenar modelos. Asegura que no es “anti‑IA” —“dirijo una empresa tecnológica”, recordó—, pero critica que las grandes empresas del sector se amparen en el “fair use” (uso justo) mientras cierran acuerdos millonarios con gigantes como Disney, Condé Nast, Vox o Warner Music. Si realmente fuera legal usar todo sin pagar, cuestiona, ¿por qué sí pagan a los grandes grupos y no a los millones de ilustradores, músicos y escritores cuyos contenidos han alimentado estos modelos? Conte enmarca la IA como una nueva ola de disrupción para los creadores, similar al paso de las descargas a la música en streaming o al auge del vídeo vertical. Sostiene que el cambio no significa la muerte del arte y que los creadores volverán a adaptarse, pero reclama que el futuro tecnológico incluya un modelo justo de remuneración para quienes generan las obras. Cerró con un mensaje optimista: la gente seguirá valorando y disfrutando del trabajo hecho por humanos y serán los grandes artistas, no las máquinas que predicen patrones, quienes sigan empujando la cultura hacia adelante.


