Littlebird es una nueva startup de productividad que quiere convertirse en la memoria digital de los usuarios leyendo lo que aparece en su pantalla y guardando ese contenido en forma de texto. A diferencia de herramientas como Rewind o Microsoft Recall, que capturan y almacenan capturas de pantalla, Littlebird “lee” la información y la convierte en texto ligero y cifrado en la nube, lo que según la empresa reduce la invasión de privacidad y el uso de datos.
El usuario puede elegir qué aplicaciones o ventanas quedan excluidas, y el sistema ignora automáticamente gestores de contraseñas y campos sensibles como claves o tarjetas de crédito. Además, se puede conectar con servicios como Gmail, Google Calendar, Apple Calendar o Recordatorios para enriquecer el contexto. Sobre esa base, el asistente permite hacer preguntas del tipo “¿Qué he hecho hoy?” o “¿Qué correos son importantes para mí?”, con sugerencias que se vuelven más personalizadas con el tiempo.
La app integra también un tomador de notas similar a Granola que graba el audio del sistema, transcribe reuniones y genera resúmenes y listas de tareas. Una función llamada “Prep for meeting” combina el historial de reuniones, correos y la información de la empresa con datos externos —por ejemplo, comentarios en Reddit sobre un producto— para ayudar al usuario a prepararse mejor. Otra pieza clave son las “Routines”: automatizaciones que ejecutan informes diarios, semanales o mensuales, como un briefing diario o el resumen del trabajo de ayer, y que pueden personalizarse con instrucciones propias.
Littlebird fue fundada en 2024 por Alap Shah, Naman Shah y Alexander Green, emprendedores con experiencia previa en fintech para inversores (Sentieo), alimentación saludable (Thistle) y hardware/software de IA. La empresa ha recaudado 11 millones de dólares en una ronda liderada por Lotus Studio, con inversores destacados como Lenny Rachitsky, Scott Belsky, Gokul Rajaram, Justin Rosenstein, Shawn Wang y Russ Heddleston, muchos de ellos usuarios activos del producto.
Los fundadores sostienen que el valor de la IA depende del contexto profundo del usuario y que los modelos actuales “no saben nada de ti”, lo que limita su utilidad. Por eso apuestan por un sistema que funcione en segundo plano, sin interrumpir, y que esté siempre listo para responder con conocimiento de toda la actividad digital reciente. Sin embargo, reconocen que el reto ahora es encontrar un caso de uso realmente imprescindible que consolide la adopción masiva del producto. Littlebird es gratuita con un plan básico, pero ofrece más límites de uso y funciones como generación de imágenes a partir de 20 dólares al mes.


