La empresa española Xoople, especializada en observación terrestre para inteligencia artificial, ha cerrado una ronda Serie B de 130 millones de dólares liderada por Nazca Capital, alcanzando en total 225 millones recaudados y situándose, según su CEO Fabrizio Pirondini, en “territorio unicornio”. La compañía planea desplegar una constelación de satélites con sensores ópticos desarrollados por el contratista aeroespacial estadounidense L3Harris Technologies, con la promesa de ofrecer datos de monitorización “dos órdenes de magnitud” más precisos que los sistemas actuales.
Fundada en 2019, Xoople ha pasado años trabajando con datos de satélites gubernamentales e integrándose con grandes proveedores de nube. Su gran apuesta es convertirse en la fuente de “ground truth” —datos de referencia fiables— para modelos de deep learning en empresas y administraciones públicas. A diferencia de otros competidores consolidados en el sector, como Planet, BlackSky o Airbus, Xoople está diseñando desde el principio su estrategia de distribución para integrarse directamente en las plataformas donde ya trabajan la mayoría de compradores de datos geoespaciales, como Microsoft y Esri.
Entre los casos de uso que la empresa prevé están el seguimiento de redes de transporte y daños por desastres naturales por parte de gobiernos, el control de la salud de cultivos para agronegocios, o la supervisión de infraestructuras y cadenas de suministro a gran escala. De momento, Xoople opera con datos públicos —por ejemplo, del programa Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea— mientras avanza en el desarrollo de su propia constelación. Su objetivo declarado es construir un “Sistema de Registro de la Tierra”, capaz de alimentar un verdadero modelo de IA del mundo en colaboración con socios tecnológicos.
La noticia incluye elementos promocionales ajenos al contenido principal —un anuncio del evento TechCrunch Disrupt 2026— que no aportan información adicional sobre Xoople y pueden distraer del foco informativo central.


