La distancia entre quienes trabajan dentro de la industria de la inteligencia artificial y el público general se está haciendo cada vez más visible, según un nuevo informe de Stanford citado por el pódcast Equity de TechCrunch. Mientras las grandes compañías de IA gastan miles de millones y crean hasta su propio vocabulario, buena parte de la sociedad sigue sin entender del todo qué se está construyendo ni cómo les afectará.
OpenAI ilustra bien esta aceleración: la empresa está comprando desde aplicaciones de finanzas personales hasta un programa de entrevistas de negocios, lo que muestra su ambición de entrar de lleno en servicios al consumidor y en los medios. Al mismo tiempo, una conocida marca de zapatillas ha decidido abandonar su negocio principal para reconvertirse en proveedor de “infraestructura de IA”, reflejando cómo casi cualquier empresa intenta ahora reposicionarse en este sector.
Anthropic, otro de los grandes actores, presentó un modelo de IA que considera demasiado potente para lanzarlo al público en general, aunque sí lo ha mostrado a figuras clave como el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell. Este tipo de movimientos alimenta tanto la sensación de avance vertiginoso como la desconfianza sobre quién controla realmente estas tecnologías.
En el último episodio del pódcast Equity, los presentadores Kirsten Korosec, Anthony Ha y Sean O’Kane analizan qué se está construyendo en la llamada infraestructura de IA, quién va ganando la batalla por los grandes clientes empresariales —con OpenAI y Anthropic en el centro— y repasan las principales noticias de la semana en el sector. El programa puede escucharse en YouTube, Apple Podcasts, Overcast, Spotify y otras plataformas, además de seguirse en redes sociales como X y Threads.


