Un giro lingüístico muy usado por la inteligencia artificial —la estructura “no es solo X, es Y”— se ha convertido en una muletilla omnipresente en la comunicación corporativa. Un análisis citado por Barron’s, basado en la base de datos de AlphaSense, muestra que este tipo de frase se ha cuadruplicado en notas de prensa, informes de resultados y documentos regulatorios: de unas 50 apariciones en 2023 a más de 200 en 2025. Grandes empresas tecnológicas como Cisco, Accenture, Workday, McKinsey y Microsoft la emplean para presentar la IA y otras tendencias como algo más profundo y transformador de lo que aparentan a primera vista. El fenómeno no solo evidencia la influencia de la escritura generada por IA en el estilo corporativo, sino también hasta qué punto estas compañías dependen de herramientas como los chatbots, entrenadas sobre textos humanos sin consentimiento explícito. Para algunos autores, estas repeticiones —incluido el abuso de guiones largos o “em-dashes”— son ya casi una señal inequívoca de redacción asistida por IA y un síntoma de cómo la frontera entre voz humana y máquina se vuelve cada vez más borrosa.


