Bumble, una de las principales apps de citas, abandonará el clásico gesto de deslizar (swipe) que marcó la era Tinder. Su CEO, Whitney Wolfe Herd, confirmó en una entrevista que la compañía lanzará este año un rediseño completo de la aplicación y que el swipe desaparecerá para dar paso a una nueva forma de interactuar que califica de “revolucionaria” para el sector.
El cambio llega tras varios trimestres flojos: en el primer trimestre del año, los usuarios de pago cayeron un 21 %, de 4 millones a 3,2 millones. Pese a la preocupación de los inversores, Wolfe Herd defiende que Bumble está viviendo una “transformación” y que ha decidido priorizar la calidad sobre la cantidad, reduciendo el tamaño de la base de usuarios pero, según ella, mejorando la “salud del ecosistema” de la app.
La empresa apostará fuerte por la inteligencia artificial. Bumble trabaja en un asistente de citas con IA llamado Bee y su CEO sostiene desde hace años que la IA será un “supercargador” de las relaciones. Sin embargo, algunos de sus planteamientos —como dejar que bots personales salgan a ‘cita’ con otros bots— recuerdan más a un episodio de ‘Black Mirror’ y generan dudas sobre si realmente atraerán a la Generación Z, cada vez más crítica con las funciones de IA demasiado invasivas.
El nuevo Bumble no llegará hasta el último trimestre del año. Hasta entonces, los usuarios seguirán deslizando como siempre, mientras la compañía intenta convencer al mercado de que este giro radical puede rescatar su crecimiento.


