General Motors despidió a más de 600 empleados asalariados de su departamento de TI —más del 10% del área— en una reestructuración orientada a sustituir perfiles tradicionales por especialistas en inteligencia artificial. La compañía confirmó los recortes y los presentó como parte de una transformación de su organización de tecnología de la información “para prepararse para el futuro”, sin detallar objetivos concretos.
Aunque hay despidos netos, no se trata solo de reducir plantilla: GM sigue contratando, pero busca sobre todo perfiles con experiencia en desarrollo nativo con IA, ingeniería y analítica de datos, arquitecturas en la nube, desarrollo de agentes y modelos, prompt engineering y diseño de nuevos flujos de trabajo basados en IA. Es decir, profesionales capaces de construir sistemas de IA desde cero —diseño, entrenamiento de modelos y creación de canalizaciones de datos— y no solo de usar herramientas de IA para ganar productividad.
Este giro se suma a otros recortes en puestos de cuello blanco que GM ha hecho en los últimos 18 meses para concentrar recursos en iniciativas prioritarias, entre ellas la IA. En 2024 ya había eliminado alrededor de 1.000 puestos de software. El cambio se ha acelerado desde la llegada de Sterling Anderson, cofundador de la startup de camiones autónomos Aurora, como director de producto en 2025, lo que desencadenó salidas de altos ejecutivos de software y una reorganización para unificar los distintos negocios tecnológicos.
En paralelo, GM ha fichado nuevos líderes centrados en IA, como Behrad Toghi (ex Apple) como responsable de IA y Rashed Haq como vicepresidente de vehículos autónomos, tras su paso por Cruise, la filial de conducción autónoma de GM que fue cerrada. Para la industria, este movimiento ejemplifica cómo las grandes empresas están adoptando la IA: no solo añadiendo herramientas a equipos ya existentes, sino reconfigurando a fondo sus plantillas y competencias hacia el desarrollo de agentes, modelos y flujos de trabajo nativamente basados en IA.


