Google DeepMind ha empezado a conectar las imágenes de Street View con su modelo de mundos generativos Genie 3, con el objetivo de convertir los mapas en escenarios virtuales interactivos. Gracias a 20 años de capturas —más de 280.000 millones de imágenes en 110 países—, la compañía puede ahora simular calles reales como si fueran niveles de un videojuego: cambiar el clima, la hora del día o incluso recrear situaciones extremas al estilo de una película apocalíptica.
La integración, presentada en Google I/O, busca dos grandes usos: que humanos exploren estos entornos de forma inmersiva y que sirvan como campo de entrenamiento para agentes de IA y robots. Por ejemplo, se podría preparar a un robot para manejar reflejos de sol poco habituales en Londres o permitir a un viajero visualizar cómo se ve una calle de Nueva York nevada fuera de temporada. Waymo ya usa Genie 3 en sus simuladores para entrenar vehículos autónomos ante eventos raros, como tornados o encuentros con elefantes, y combinarlo con Street View podría facilitar su expansión a más ciudades.
De momento, la función llega en fase experimental a suscriptores de Google AI Ultra en Estados Unidos y se ampliará progresivamente a otros mercados. Los responsables de DeepMind reconocen que la calidad visual es todavía “tipo videojuego” y que el sistema no entiende bien la física: los personajes pueden atravesar objetos o moverse de forma poco realista. Aun así, destacan un avance clave: la continuidad espacial, es decir, la capacidad de recordar y actualizar el entorno en 360 grados a medida que el usuario se mueve. Google ve este proyecto como un paso más para aprovechar el enorme archivo de Street View en nuevas aplicaciones de educación, ocio y robótica, y como base para futuros modelos de mundo más precisos y realistas.


