OpenAI asegura que su nuevo modelo de razonamiento ha logrado algo inédito: encontrar una demostración original que refuta una famosa conjetura de geometría planteada por el matemático Paul Erdős en 1946, sobre configuraciones de puntos y distancias en el plano. A diferencia de un sonado error de la compañía hace siete meses —cuando un directivo afirmó que GPT-5 había resuelto varios problemas de Erdős y luego se supo que solo había redescubierto soluciones ya publicadas—, esta vez OpenAI ha acompañado el anuncio con el respaldo público de matemáticos de prestigio como Noga Alon, Melanie Wood y Thomas Bloom, responsable del portal ErdosProblems.com y uno de los críticos más duros de aquella exageración anterior.
Según OpenAI, durante casi 80 años se asumió que las mejores construcciones para abordar este problema se parecían a rejillas cuadradas. El nuevo modelo habría descubierto una familia totalmente distinta de configuraciones que supera claramente ese enfoque, lo que implica desmontar una creencia muy arraigada en la comunidad. La empresa sostiene que es la primera vez que una IA resuelve de forma autónoma un problema abierto de alto perfil, central en un área de las matemáticas, usando un modelo generalista y no una herramienta creada específicamente para investigación matemática.
Para los investigadores implicados, el logro va más allá de este caso concreto: demuestra que los sistemas de IA empiezan a manejar cadenas largas de razonamiento y a combinar ideas de distintas áreas de forma creativa, lo que podría acelerar avances en disciplinas como biología, física, ingeniería o medicina. “La IA nos está ayudando a explorar más a fondo la catedral de las matemáticas que hemos construido durante siglos”, resume Bloom, que se pregunta qué otros descubrimientos inesperados pueden estar a punto de surgir con estas nuevas herramientas.


