Cognition, la empresa creadora de la ingeniera de software autónoma de IA llamada Devin, ha cerrado una nueva ronda de financiación superior a 1.000 millones de dólares que la sitúa en una valoración previa a la inversión de 25.000 millones. Esto supone un salto enorme respecto a los 10.200 millones de valoración posterior a la ronda que obtuvo hace solo ocho meses, cuando recaudó 400 millones.
La operación ha sido liderada por los fondos de capital riesgo Lux Capital y General Catalyst, y ha contado con la participación de inversores ya presentes en el capital, como Founders Fund y 8VC, además de nuevos como Ribbit Capital, Atreides y Layer Global. El movimiento se interpreta como una fuerte apuesta de los grandes VCs por el espacio de los agentes de IA especializados en programación, un segmento donde muchos analistas pensaban que gigantes de modelos fundacionales como Anthropic, OpenAI o Google acapararían casi todo el mercado con herramientas como Claude Code, Codex o el agente Jules.
Frente a estos titanes, Cognition presume de haber consolidado una base de grandes clientes empresariales que incluye a Mercedes‑Benz, NASA, Goldman Sachs y Santander. La compañía asegura haber alcanzado una tasa de ingresos anualizada de 492 millones de dólares, impulsada por un crecimiento del uso empresarial de Devin del 50% mensual durante los últimos seis meses. La combinación de este fuerte ritmo de adopción y la magnitud de la nueva ronda sitúan a Cognition como uno de los actores independientes más relevantes en la carrera por automatizar el desarrollo de software con inteligencia artificial.


