Vertu, la histórica marca de móviles de lujo, ha presentado Alphafold, un smartphone plegable orientado a altos ejecutivos que combina materiales exclusivos con un potente asistente de inteligencia artificial enfocado a empresas. El dispositivo, con precios desde 6.880 dólares en piel de becerro y versiones que pueden superar los 46.000 dólares con acabados en piel de cocodrilo, oro de 18 quilates y diamantes, busca reposicionar a Vertu en la era de la IA tras años de pérdida de relevancia frente a los fabricantes masivos.
El Alphafold integra Hermes Agent, un agente de IA basado en el proyecto open source Hermes de Nous Research, capaz de conectarse a sistemas corporativos como ERP y CRM para gestionar aprobaciones, agendas, seguimiento de ventas, viajes y reportes operativos mediante lenguaje natural. Vertu afirma que el teléfono puede orquestar peticiones entre modelos como GPT, Claude, Gemini y otros open source, además de integrarse con más de 80 aplicaciones y decenas de funciones nativas para automatizar flujos de trabajo entre plataformas. Cada despliegue empresarial será a medida, con precios personalizados según la infraestructura del cliente.
La compañía intenta diferenciarse de otros móviles con IA, centrados sobre todo en funciones de consumo como edición de fotos o asistentes de voz, apostando por flujos avanzados ligados a sistemas corporativos. La CEO Molly Ma cita experimentos previos de “móviles con agente de IA” en China que chocaron con problemas de privacidad y control de datos en la nube. Vertu promete abordar esas preocupaciones con una arquitectura centrada en la privacidad, que incluye un chip de seguridad propietario A5 para aislar credenciales biométricas y claves de autenticación, y el procesamiento local de datos sensibles en el dispositivo. Los prompts enviados a modelos externos, según la empresa, se anonimizan o tokenizan antes de salir del teléfono.
No obstante, el sistema de seguridad de Alphafold aún no ha sido auditado por terceros ni cuenta con certificaciones independientes, aunque Vertu asegura que las auditorías externas forman parte de su siguiente fase de desarrollo y que hará públicos sus resultados cuando el producto madure.
En el apartado técnico, el Alphafold incorpora un procesador Snapdragon 8 Gen 4, una pantalla plegable interna de 8,05 pulgadas y una externa de 6,53, batería de 6.500 mAh, comunicaciones por satélite y un módulo de triple cámara trasera con dos sensores de 50 megapíxeles (principal y ultra gran angular) y un teleobjetivo de 5 megapíxeles. La bisagra combina metal, titanio y fibra de carbono y está certificada para soportar hasta 650.000 pliegues. El modelo continúa la línea de Agent Q, el plegable con IA que Vertu lanzó el año pasado, pero la compañía sostiene que la nueva generación de agentes ha mejorado en memoria, automatización e integración con apps.
El lanzamiento llega en un contexto en el que los móviles plegables siguen siendo un nicho: en 2025 se enviaron unos 20 millones de unidades, menos del 2% del mercado total de smartphones, con un precio medio de unos 1.300 dólares, según IDC. La analista Kiranjeet Kaur considera que las pantallas grandes de los plegables pueden potenciar experiencias de productividad y agentes de IA, pero advierte de que, por ahora, las decisiones de compra corporativa se basan más en la integración de ecosistemas y la gestión de dispositivos que en las capacidades de IA. La primera remesa de 115 unidades del Vertu Alphafold empieza a enviarse esta semana en mercados clave como Estados Unidos.


