(Crédito de la imagen: Shutterstock / Andy.LIU)
La Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (UE) entrará en vigor el 1 de agosto. Esta ley ayudará a proteger los pilares de la UE, pero también aumentará los costos de cumplimiento para las empresas extranjeras que deseen hacer negocios en el bloque. Las empresas chinas, en particular, esperan tener que gastar más tiempo y dinero para cumplir con la ley de IA.
Desde que OpenAI lanzó su herramienta de IA ChatGPT en 2022, la innovación en IA ha superado la regulación, lo que ha llevado a muchos países y bloques comerciales a desarrollar leyes para gobernar cómo y dónde se puede usar la IA.
Protegiendo la democracia
La Ley de IA busca proteger la democracia, los derechos fundamentales, la sostenibilidad ambiental y el estado de derecho de la IA de “alto riesgo”. Sin embargo, Partick Tu, cofundador y director ejecutivo de Dayta AI, con sede en Hong Kong, dijo que espera que los costos para la empresa aumenten entre un 20% y un 40% (según SCMP).
La ley busca regular la IA en 12 títulos principales que cubren prácticas prohibidas, sistemas de alto riesgo y obligaciones de transparencia hasta la gobernanza, el monitoreo posterior al mercado, el intercambio de información y la vigilancia del mercado. Sin embargo, la ley no regula los sistemas y modelos de IA utilizados en la investigación y el desarrollo científico para no obstaculizar su impacto innovador en este sector.
Las empresas que no cumplan con la ley enfrentarán multas de decenas de millones de euros, con sanciones administrativas que pueden alcanzar hasta 35 millones de euros (38 millones de dólares) o hasta el 7% del volumen de negocios anual mundial de la empresa del año anterior, dependiendo de cuál sea mayor.
Hablando sobre la introducción de la ley, Emma Wright, socia del bufete de abogados Harbottle y Lewis, dijo: “La Ley de IA de la UE es el primer intento significativo de regular la IA en el mundo; queda por ver si el costo de cumplimiento sofoca la innovación o si el modelo de gobernanza de IA que establece se convierte en una exportación emblemática para la UE”.
“Considerando el ritmo de cambio en la tecnología, como se mostró con el lanzamiento de la IA generativa el año pasado, una complicación adicional podría ser que la Ley de IA de la UE se vuelva rápidamente obsoleta, especialmente considerando los plazos para su implementación”, concluyó Wright.


