Un nuevo estudio del Instituto de Investigación de Políticas Públicas (IPPR) ha encontrado que la inteligencia artificial (IA) podría afectar a la mayoría de los trabajos de oficina. Más del 66% de las tareas en estos roles están en riesgo de ser transformadas o reemplazadas por la IA. Esto es especialmente cierto para trabajos que dependen de tareas organizativas y analíticas, como la gestión de proyectos, el marketing y el apoyo administrativo.
El informe revela que hasta el 70% de las 22,000 tareas analizadas podrían ser impactadas por la IA. Las tareas organizativas y estratégicas, así como las tareas cognitivas repetitivas y no repetitivas, son las que más probablemente verán mejoras en productividad y eficiencia gracias a la IA.
Carsten Jung, autor del informe y jefe de IA en IPPR, señala que muchas políticas actuales se centran en acelerar la adopción de la IA o en garantizar su seguridad, pero pocas ofrecen una dirección clara para su implementación. Jung destaca que la aparición de “agentes de IA” muestra que esta tecnología es diferente a las del pasado y podría tener un impacto significativo en la economía y la sociedad. La IA transformará trabajos, eliminará algunos, creará nuevos y permitirá el desarrollo de productos y servicios innovadores.
IPPR insta a los gobiernos a establecer políticas claras, metas medibles y colaborar con el sector privado y la sociedad civil para guiar el desarrollo de la IA, asegurando que los avances en esta tecnología estén alineados con el interés público. Jung concluye que la política debe adaptarse a las implicaciones de la IA poderosa, y que es crucial definir qué objetivos queremos alcanzar con su uso.


