Google ha compartido seis actualizaciones sobre inteligencia artificial (IA) en su evento anual “The Check Up”. La compañía está mejorando los resultados de búsqueda de salud y ayudando a los investigadores a analizar grandes volúmenes de literatura médica. También ha creado un modelo que podría mejorar el descubrimiento de medicamentos impulsado por IA.
Durante el evento, Google destacó que “la IA puede conducir a avances científicos y productos innovadores que ayudan a mejorar los resultados de salud en todo el mundo”. Aunque las aplicaciones de la IA son más evidentes en tareas como la gestión de correos electrónicos, su uso en el ámbito médico puede parecer menos claro, pero sigue siendo emocionante. Aquí están las seis novedades que compartió la empresa, incluyendo una que podría generar preocupación.
La primera novedad es un cambio en las “Visiones Generales de IA” en la búsqueda de Google, que podría tener un gran impacto diario en los usuarios. Google afirma que estas visiones ayudarán a encontrar información creíble y relevante sobre salud, desde enfermedades comunes hasta condiciones raras. Están mejorando los resultados de salud para que sean más relevantes y precisos. Una nueva sección llamada “Lo que la gente sugiere” permitirá a los usuarios ver diferentes perspectivas de discusiones en línea, ayudando a quienes buscan experiencias similares. Por ejemplo, alguien con artritis podría conocer cómo otros manejan su ejercicio.
Sin embargo, existe el riesgo de que surja información errónea. Google advierte que los resultados son “solo para fines informativos” y sugiere consultar a un profesional médico para obtener consejos o diagnósticos. Es importante ser cauteloso y crítico con la información, ya que Google solo intenta facilitar el acceso a datos útiles que ya existen en internet.
En segundo lugar, Google ha lanzado una nueva API de Registros Médicos a nivel mundial en Health Connect. Esta herramienta permite a las aplicaciones leer y escribir información médica, como alergias y medicamentos, en un formato estándar que se puede compartir con el consultorio del médico.
La tercera novedad es la detección de pulso en el Google Pixel Watch 3, que se lanzará en EE. UU. a finales de marzo. Este dispositivo puede llamar automáticamente a los servicios de emergencia y notificar a personas cercanas si el corazón de alguien deja de latir.
La cuarta actualización es el “co-científico” de IA, que ayuda a los investigadores a analizar grandes volúmenes de literatura científica y generar hipótesis novedosas. Google afirma que esta herramienta no automatiza el proceso científico, sino que ayuda a los expertos a descubrir nuevas ideas y acelerar su trabajo. Ya se está utilizando en el Imperial College de Londres y en Stanford.
La quinta novedad es TxGemma, una nueva colección de modelos basada en Gemma que busca mejorar la eficiencia del descubrimiento de medicamentos impulsado por IA. Esta IA puede entender texto regular y las estructuras de diferentes entidades terapéuticas, lo que permite a los investigadores predecir la seguridad y efectividad de nuevas terapias y medicamentos.
Finalmente, Google destacó su colaboración con un hospital en los Países Bajos para desarrollar una herramienta de IA que acelere la identificación de tratamientos personalizados para el cáncer. Esta herramienta combina grandes datos médicos públicos y datos de pacientes desidentificados, generando resúmenes de opciones de tratamiento y publicaciones médicas relevantes, lo que permite a los médicos centrarse más en el cuidado del paciente.
La efectividad y el alcance de todas estas iniciativas aún están por verse, pero la actualización de Google es una señal clara de que la IA sigue avanzando en todos los aspectos de la vida, incluida la medicina. Con vidas en juego y el bienestar de los pacientes en riesgo, es crucial acertar en su implementación, ya que los beneficios de tener éxito son inmensos.


