Nvidia ha anunciado una colaboración con EPRI, una organización de investigación y desarrollo en la industria eléctrica, para utilizar la inteligencia artificial (IA) en la solución de problemas que enfrenta la red eléctrica. Curiosamente, muchos de estos problemas son causados por el aumento de la demanda de energía debido al propio uso de la IA.
El Consorcio Open Power AI, que incluye varias empresas de servicios eléctricos y tecnológicas, planea usar modelos de IA específicos para desarrollar nuevas estrategias que aborden los desafíos que se anticipan en la industria eléctrica en los próximos años. Estos modelos serán de código abierto y estarán disponibles para investigadores en el ámbito académico e industrial.
La industria eléctrica está experimentando un aumento en la demanda de energía, especialmente por parte de los centros de datos en Estados Unidos y otros lugares, ya que la IA requiere más potencia de cálculo. Según la Agencia Internacional de Energía, se espera que la demanda de electricidad crezca un 4% anualmente en los próximos años, casi el doble de las cifras de 2023.
Además de Nvidia y EPRI, el consorcio incluye a empresas como PG&E, Con Edison, Constellation Energy, Duke Energy, la Autoridad del Valle de Tennessee y ENOWA, la compañía de energía y agua de NEOM. En el ámbito tecnológico, Microsoft y Oracle también son miembros. Para mantenerse a la vanguardia, las empresas tecnológicas han estado asegurando capacidad de generación, ya que la energía se ha convertido en una ventaja competitiva. En el último año, estas empresas han firmado nuevos contratos, principalmente en proyectos de energía renovable, impulsados por el bajo costo y la rapidez de implementación de la energía solar. Por ejemplo, Microsoft ha añadido recientemente 475 megavatios de energía solar a su cartera de energías renovables y se ha convertido en inversor principal en un proyecto de desarrollo renovable de 9 mil millones de dólares.
Sin embargo, aunque las nuevas fuentes de energía son una solución evidente para las escaseces de energía, no son la única opción. Un estudio reciente encontró que al reducir el uso durante los picos de demanda, como mover tareas no urgentes a momentos de baja demanda, se podría liberar una capacidad adicional de 76 GB en Estados Unidos, lo que representa aproximadamente el 10% de la demanda máxima en el país. Es probable que este tipo de soluciones, entre otras, sean exploradas por el nuevo consorcio.


