OpenAI podría requerir pronto que las organizaciones completen un proceso de verificación de identidad para acceder a ciertos modelos de inteligencia artificial en el futuro. Esta información proviene de una página de soporte publicada en el sitio web de la empresa la semana pasada. El proceso de verificación, llamado “Organización Verificada”, es “una nueva forma para que los desarrolladores desbloqueen el acceso a los modelos y capacidades más avanzados en la plataforma de OpenAI”.
Para verificar una organización, se necesita una identificación emitida por el gobierno de uno de los países que soporta la API de OpenAI. Además, cada identificación solo puede verificar una organización cada 90 días, y no todas las organizaciones serán elegibles para este proceso, según OpenAI.
La empresa afirma: “En OpenAI, tomamos muy en serio nuestra responsabilidad de asegurar que la inteligencia artificial sea accesible y utilizada de manera segura. Desafortunadamente, una pequeña minoría de desarrolladores utiliza intencionalmente las APIs de OpenAI en violación de nuestras políticas de uso. Estamos agregando este proceso de verificación para mitigar el uso inseguro de la IA mientras continuamos haciendo modelos avanzados disponibles para la comunidad de desarrolladores en general”.
El nuevo estatus de “Organización Verificada” permitirá a los desarrolladores acceder a modelos más avanzados y estar listos para el “próximo emocionante lanzamiento de modelos”. La verificación toma solo unos minutos y requiere una identificación válida.
Este proceso de verificación podría estar destinado a aumentar la seguridad en torno a los productos de OpenAI a medida que se vuelven más sofisticados. La empresa ha publicado varios informes sobre sus esfuerzos para detectar y mitigar el uso malicioso de sus modelos, incluyendo casos de grupos supuestamente basados en Corea del Norte.
También podría estar enfocado en prevenir el robo de propiedad intelectual. Según un informe de Bloomberg, OpenAI estaba investigando si un grupo vinculado a DeepSeek, un laboratorio de IA con sede en China, había extraído grandes cantidades de datos a través de su API a finales de 2024, posiblemente para entrenar modelos, lo que violaría los términos de OpenAI. Además, OpenAI bloqueó el acceso a sus servicios en China el verano pasado.


