Las empresas tecnológicas están invirtiendo grandes sumas de dinero para mejorar la infraestructura necesaria debido al aumento del gasto en la nube. La demanda de computación para inteligencia artificial (IA) está impulsando aún más esta necesidad. Por ejemplo, Microsoft y BlackRock han creado un fondo de 30 mil millones de dólares para apoyar nuevos centros










