Microsoft ha decidido reintroducir la función Recall en Windows 11, una característica que muchos usuarios consideran indeseable. Recall toma capturas de pantalla cada tres segundos y utiliza inteligencia artificial (IA) para que puedas buscar y recordar todo lo que ha sucedido en tu computadora. Sin embargo, esta función ha sido criticada por su impacto negativo en la seguridad, ya que puede ser un verdadero problema para la privacidad de los usuarios.
A pesar de las críticas, Recall es un claro ejemplo de una función de IA que nadie pidió y que muchos no quieren, pero que parece que se implementará de todos modos. Por otro lado, al menos no se cobrará por esta función, a diferencia de Garmin, que recientemente lanzó una opción de suscripción para sus relojes, lo que ha descontentado a muchos de sus usuarios. Garmin ha transformado un producto que se podía comprar de una sola vez en un servicio de suscripción continuo, lo que ha generado descontento entre sus clientes.
La IA está presente en muchos aspectos de nuestra vida diaria, desde nuevos refrigeradores de Samsung hasta aplicaciones de salud y fitness, redes sociales, teléfonos móviles y asistentes virtuales como Alexa. También se encuentra en herramientas de edición de imágenes y motores de búsqueda como Google, que han comenzado a incorporar funciones de IA en sus resultados, lo que ha generado quejas entre los usuarios que prefieren una búsqueda más simple.
Google está probando un nuevo modo de búsqueda con IA que permite mantener una conversación más natural, pero muchos extrañan la simplicidad de las búsquedas anteriores. Para evitar la saturación de funciones de IA no deseadas, algunos usuarios han optado por desactivar las notificaciones de IA en sus dispositivos.
Aunque la IA puede ser una herramienta útil y divertida, surge la pregunta de por qué las grandes empresas tecnológicas asumen que queremos que esté presente en todo. La experiencia con asistentes como Clippy de Microsoft, que complicaban más que ayudaban, debería servir como lección. La IA tiene el potencial de mejorar nuestras vidas, pero es fundamental que no se imponga cuando no la hemos solicitado.
En resumen, con el regreso de Recall, esperemos que se respeten las lecciones del pasado y que haya una forma sencilla de desactivarla si así lo deseamos.


