Investigaciones recientes muestran que la inteligencia artificial (IA) puede ayudar a identificar qué perros tienen más probabilidades de convertirse en perros guía o de servicio. Esto puede reducir el problema emocionalmente agotador de los “fracasos en etapas avanzadas” durante el entrenamiento de estos perros.
En un nuevo proyecto de investigación en la Universidad de East London, el Dr. Mohammad Amirhosseini, profesor asociado de Ciencias de la Computación y Tecnologías Digitales, descubrió que un modelo de IA logró una precisión del 80% en sus predicciones durante un período de 12 meses. “Uno de los mayores desafíos en el entrenamiento de perros de asistencia es el costo emocional y financiero de los fracasos en etapas avanzadas”, comenta el Dr. Amirhosseini. “Esto es más que una innovación tecnológica; es un avance significativo para el bienestar animal”.
Para llevar a cabo el análisis, los entrenadores que trabajan más de cerca con los perros registran su comportamiento a los seis y doce meses utilizando cuestionarios detallados. Estos cuestionarios funcionan como instantáneas del temperamento, enfoque y personalidad del perro. La IA luego analiza estos datos y detecta los signos tempranos de idoneidad para el entrenamiento de perros guía o de servicio, identificando patrones de comportamiento que incluso los entrenadores experimentados podrían pasar por alto.
El proyecto reunió a un equipo internacional de expertos en perros, incluidos miembros de The Seeing Eye, el centro de entrenamiento de perros más antiguo del mundo, así como de Canine Companions, el equipo que aparece en el documental de Netflix “Inside the Mind of a Dog”.
Mientras que muchas industrias enfrentan la amenaza de que la IA reemplace empleos humanos, este estudio demuestra que hay muchas oportunidades para que la IA beneficie positivamente a la humanidad. La IA puede ser un cambio radical para muchos programas de entrenamiento de perros, ahorrando tiempo, dinero e incluso el dolor emocional, ya que los perros que no cumplen con los requisitos deben ser reubicados, separándose de sus posibles nuevas vocaciones y dueños. Si la IA puede detectar patrones que incluso los entrenadores de perros más experimentados pasan por alto, se convertirá en un aliado poderoso en el campo del entrenamiento animal.


