Meta está construyendo un centro de datos llamado Hyperion, que se espera que proporcione a su nuevo laboratorio de inteligencia artificial cinco gigavatios (GW) de potencia computacional, según anunció el CEO Mark Zuckerberg en una publicación reciente. Este movimiento es parte de la estrategia de Meta para adelantarse a OpenAI y Google en la carrera de la inteligencia artificial. La compañía ha contratado a expertos destacados, como el ex CEO de Scale AI, Alexandr Wang, y el ex CEO de Safe Superintelligence, Daniel Gross, para liderar su laboratorio de superinteligencia.
Zuckerberg mencionó que Hyperion será lo suficientemente grande como para cubrir la mayor parte de Manhattan. Además, Meta planea activar un supercluster de 1 GW llamado Prometheus en 2026, convirtiéndose en una de las primeras empresas tecnológicas en hacerlo. Con estos desarrollos, Meta busca ser más competitiva frente a OpenAI, Google DeepMind y Anthropic en la capacitación y servicio de modelos de inteligencia artificial avanzados.
Sin embargo, la construcción de estos centros de datos también plantea preocupaciones. Se estima que Prometheus y Hyperion consumirán suficiente energía para abastecer a millones de hogares, lo que podría afectar a las comunidades cercanas. Por ejemplo, un proyecto de centro de datos de Meta en Newton County, Georgia, ya ha causado problemas de suministro de agua para algunos residentes, según reportó The New York Times. Otros proyectos de centros de datos de inteligencia artificial, como la expansión de CoreWeave cerca de Dallas, Texas, también podrían generar problemas similares.
A pesar de estos desafíos, las empresas tecnológicas están decididas a desarrollar grandes proyectos de centros de datos para impulsar sus ambiciones en inteligencia artificial. Otros esfuerzos notables incluyen el proyecto Stargate de OpenAI con Oracle y Softbank, así como el superordenador Colossus de xAI.
El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha apoyado en gran medida la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial. En una columna en The Economist, el Secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, instó a que el país lidere la próxima frontera energética intensiva: la inteligencia artificial. Wright destacó que la inteligencia artificial transforma la electricidad en “el resultado más valioso imaginable: la inteligencia”, y que el gobierno federal acelerará la producción de energía derivada del carbón, nuclear, geotérmica y gas natural. Con el respaldo de funcionarios federales, se espera que la industria de la inteligencia artificial consuma gran parte de la energía de EE. UU. en los próximos años. Los expertos estiman que los centros de datos podrían representar el 20% del consumo energético del país para 2030, un aumento significativo desde el 2.5% en 2022, lo que podría generar más problemas para las comunidades si no se incrementa rápidamente la producción de energía.


