Amazon Web Services aprovechó su conferencia anual re:Invent para dejar claro que su gran apuesta de futuro es la inteligencia artificial. La compañía anunció nuevos modelos de lenguaje, agentes de IA capaces de automatizar tareas complejas y herramientas para que las empresas creen y desplieguen sus propios sistemas de IA. Sin embargo, la gran incógnita es si los clientes corporativos están preparados para todo esto.
El CEO de AWS, Matt Garman, aseguró que la llegada de los agentes de IA marca un punto de inflexión comparable al impacto de internet o la computación en la nube, y que pronto empezará a verse valor real en los negocios. Pero varios analistas consultados recuerdan que la mayoría de las empresas siguen en fase de pruebas y lejos del nivel de madurez necesario para aprovechar estas herramientas avanzadas. Un estudio del MIT citado en el artículo apunta que el 95% de las grandes compañías todavía no obtiene retorno de sus inversiones en IA.
Algunos expertos consideran que lo más sólido de los anuncios de AWS no son tanto sus modelos propios, sino la infraestructura: centros de datos y soluciones para ejecutar estos sistemas tanto en la nube como en instalaciones del propio cliente. Ahí, dicen, es donde AWS mantiene una clara ventaja sobre sus rivales y puede seguir ganando negocio aunque el boom actual de la IA resulte ser una burbuja. Con una base muy rentable en la nube tradicional, AWS tiene margen para experimentar y buscar su lugar definitivo en el mercado de la IA, incluso si las empresas tardan años en ponerse al día.


