The New York Times ha presentado una demanda contra la startup de búsqueda con IA Perplexity por uso indebido de sus contenidos protegidos por derechos de autor. El diario alega que Perplexity ofrece productos comerciales —como su buscador, chatbots y el asistente del navegador Comet— que sustituyen a la lectura directa de sus artículos, utilizando textos del Times sin permiso ni compensación económica, incluso tras su muro de pago.
Según la demanda, Perplexity emplea sistemas de generación aumentada por recuperación (RAG) para rastrear la web, recopilar información y generar respuestas que, en muchos casos, reproducen de forma literal o casi literal artículos del medio, o los resumen de forma tan extensa que hacen innecesario acudir a la fuente original. El Times sostiene que esto no solo vulnera sus derechos de autor, sino que daña su modelo de negocio basado en suscriptores y publicidad. También acusa a Perplexity de haber generado respuestas con datos incorrectos atribuidos falsamente al periódico, lo que perjudicaría su reputación.
Perplexity defiende que las demandas contra nuevas tecnologías son una constante histórica y que no han frenado avances como la radio, la televisión o internet. La compañía, que ya afronta otras querellas similares de medios como el Chicago Tribune, News Corp, Encyclopedia Britannica, Nikkei, Asahi Shimbun o Reddit, ha intentado rebajar la tensión con iniciativas como su programa para editores, que reparte ingresos publicitarios y parte de las suscripciones (hasta el 80 % de la cuota mensual de ciertos planes) entre medios que se adhieran, y con acuerdos de licencia como el firmado con Getty Images.
La ofensiva legal del Times contra Perplexity se suma a su conocida demanda contra OpenAI y Microsoft, a quienes acusa de entrenar modelos de IA con millones de artículos del diario sin compensación. Estos casos se inscriben en una batalla más amplia sobre qué entra dentro del “uso justo” (fair use) en el entrenamiento de IA. Un pleito previo contra Anthropic ya marcó una línea: los jueces aceptaron que entrenar con libros adquiridos legalmente podría ser uso justo, pero no con copias piratas, lo que terminó en un acuerdo de 1.500 millones de dólares.
Al mismo tiempo, el Times y otros medios están firmando acuerdos de licencia con grandes tecnológicas —como el pacto multianual del Times con Amazon, o los acuerdos de OpenAI con Associated Press, Axel Springer, Vox Media o The Atlantic— para autorizar el uso de su contenido a cambio de ingresos. La nueva demanda busca obligar a Perplexity a entrar en esa lógica: pagar por el uso de contenidos periodísticos y dejar de explotar material sin acuerdo previo, en una disputa que puede marcar el futuro económico de la prensa en la era de la inteligencia artificial.


