Chai Discovery, una joven empresa biotecnológica fundada en 2024 y respaldada por OpenAI, ha cerrado una ronda Serie B de 130 millones de dólares que la valora en 1.300 millones, consolidándola como un nuevo ‘unicornio’ del sector. La operación ha sido liderada por los fondos General Catalyst y Oak HC/FT, con la participación de Menlo Ventures, Dimension, Thrive Capital, Neo, Yosemite, SV Angel, el inversor Lachy Groom y los nuevos socios Glade Brook y Emerson Collective. Con esta inyección, la compañía supera ya los 225 millones de dólares recaudados.
Chai Discovery se inscribe en la ola de empresas que usan inteligencia artificial para acelerar el descubrimiento de nuevos medicamentos. Su objetivo es crear una especie de “AutoCAD” para moléculas: una plataforma de diseño asistido por ordenador capaz de predecir cómo interactúan los componentes bioquímicos y de generar nuevas moléculas con propiedades terapéuticas. Tras presentar su modelo Chai 1 el año pasado, la firma ofrece ahora Chai 2, que asegura logra tasas de éxito significativamente mejores que otros métodos en el diseño de anticuerpos ‘de novo’, es decir, creados desde cero y no modificando anticuerpos ya existentes.
Según su cofundador y CEO, Josh Meier —exinvestigador en Facebook y antiguo empleado de OpenAI con trayectoria en ‘machine learning’—, sus modelos pueden diseñar moléculas con características propias de fármacos reales y abordar dianas biológicas especialmente complejas que hasta ahora se consideraban fuera de alcance. De confirmarse estos avances en la práctica clínica, la tecnología de Chai podría recortar tiempos y costes en el desarrollo de medicamentos, y abrir la puerta a terapias más personalizadas frente a enfermedades difíciles de tratar.


