Seis de los doce cofundadores de xAI, la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, han abandonado la compañía junto con al menos otros cinco ingenieros en cuestión de días, alimentando la percepción de una fuga de talento en plena expansión del proyecto. En una reunión interna, Musk minimizó el impacto y presentó las salidas como un ajuste natural al crecimiento de la empresa, señalando que algunas personas encajan mejor en fases tempranas que en etapas de escalado. Más tarde, en X, aclaró que varias de esas marchas no fueron voluntarias y las vinculó a una reestructuración para “mejorar la velocidad de ejecución”, al tiempo que anunció que xAI está contratando agresivamente.
Entre los que se van figuran perfiles clave como Yuhuai (Tony) Wu, cofundador y responsable de razonamiento, y Jimmy Ba, cofundador y líder de investigación y seguridad, además de ingenieros que habían trabajado en el modelo Grok, en infraestructura de producto y en proyectos como Macrohard, la apuesta de xAI por automatizar el desarrollo de software con agentes de IA. Varios ex empleados han insinuado que planean lanzar nuevos proyectos juntos, atraídos por la idea de equipos más pequeños, mayor autonomía y enfoques más creativos, criticando que todos los grandes laboratorios de IA están construyendo “lo mismo”.
Las salidas se producen en un momento especialmente delicado para xAI. La empresa afronta investigaciones regulatorias después de que Grok generara deepfakes sexuales de mujeres y menores difundidos en X, lo que ha provocado registros policiales en las oficinas de la red social en Francia y el escrutinio de autoridades en EE. UU. y California. Al mismo tiempo, xAI se prepara para una salida a bolsa tras ser adquirida legalmente por SpaceX, lo que refuerza el control de Musk sobre su infraestructura y datos. A esto se suma la controversia personal del propio Musk, después de que documentos del Departamento de Justicia en EE. UU. revelaran correos donde muestra interés en visitar la isla de Jeffrey Epstein en 2012 y 2013.
Aunque xAI supera el millar de empleados y, en el corto plazo, la operativa diaria no parece en riesgo, la salida forzada de cofundadores y de parte del equipo técnico plantea dudas sobre la estabilidad interna y la capacidad de la empresa para retener talento en un sector donde la reputación pesa tanto como el sueldo. La narrativa de “éxodo” se ha viralizado en X con usuarios que, en tono de burla, anuncian que también están “dejando xAI” sin haber trabajado allí. Con OpenAI, Anthropic y Google compitiendo por los mismos expertos y varios ex xAI a punto de lanzar sus propios proyectos, el verdadero reto para Musk será demostrar que la reorganización no es síntoma de fracturas más profundas en uno de los laboratorios de IA más vigilados del mundo.


