Dos emprendedores en serie, Chris Heckler y Joseph Akintolayo, han lanzado SpendRule, una plataforma de inteligencia artificial que ayuda a los sistemas de salud a controlar mejor su gasto. Tras vender previamente sus empresas en salud y fintech y cumplir sus cláusulas de no competencia, unieron la red de contactos de Heckler con la experiencia en IA y cadenas de suministro de Akintolayo para atacar un problema poco visible pero muy costoso: los servicios que los hospitales contratan sin códigos de barras ni facturas fáciles de rastrear (mantenimiento, limpieza, traducción, lavandería, etc.).
SpendRule se integra con el software de gestión empresarial, de contratos y de cuentas por pagar de los hospitales. Extrae datos de contratos, facturas, bases internas y proveedores para verificar, antes del pago, que cada factura coincida con lo pactado. El sistema marca discrepancias y avisa a los equipos de cuándo pagar y cuándo no, automatizando un trabajo que hoy suelen hacer auditores externos cada dos años o equipos que revisan facturas a mano. El objetivo es que los hospitales solo paguen lo negociado y refuercen su estabilidad financiera.
Lanzada el verano pasado, la compañía salió del modo sigiloso con una ronda de 2 millones de dólares liderada por Abundant Venture Partners, con la participación de MemorialCare Innovation Fund y Zeal Capital Partners. Entre sus primeros clientes ya figuran Kettering Health, MemorialCare y MUSC Health. Según sus fundadores, su principal diferencia frente a auditores tradicionales como SpendMend o GHX es el foco en los servicios de compra sin código de barras. Con el nuevo capital, planean ampliar el equipo y seguir desarrollando su infraestructura de IA. Su meta declarada: hacer que los sistemas hospitalarios sean más resilientes conectando mejor sus datos y protegiendo sus finanzas.


