Hace apenas unos años, los agentes de inteligencia artificial eran poco más que chatbots experimentales. Hoy, cientos de miles de estos agentes ya programan, venden, negocian citas y gestionan tareas rutinarias. En ese contexto nace AgentMail, una startup de San Francisco que quiere convertirse en el “Gmail de los bots” al darles su propia dirección










