OpenAI ha lanzado una importante actualización de Codex, su asistente de programación con IA, en plena competencia con Anthropic y su popular herramienta Claude Code.
La gran novedad es que Codex ahora puede funcionar en segundo plano en ordenadores Mac, controlando el escritorio como si fuera un usuario más: abre aplicaciones, mueve el cursor, hace clic y escribe. Esto le permite desplegar varios agentes a la vez que ejecutan tareas técnicas mientras la persona sigue usando el equipo con normalidad. OpenAI lo plantea como un “compañero de código” que se encarga de trabajos auxiliares, como iterar cambios de frontend, probar aplicaciones o automatizar tareas en programas sin API.
La compañía también ha incorporado un navegador dentro de la propia app de Codex. El usuario puede darle instrucciones para actuar sobre aplicaciones web concretas, algo pensado especialmente para desarrollo frontend y de videojuegos, con la intención de que a futuro pueda controlar el navegador de forma más amplia, más allá de entornos locales.
Entre las funciones en pruebas destaca un sistema de “memoria” que recuerda sesiones anteriores y aprende el contexto y la forma de trabajar de cada usuario. Además, Codex suma capacidades de generación de imágenes (para conceptos de producto, slides, mockups o imágenes de relleno) y se integra con 111 plugins de herramientas como CodeRabbit o GitLab Issues, lo que le permite automatizar tareas ligadas a esos servicios, desde la gestión de incidencias de código hasta la organización del trabajo diario. Por ejemplo, puede leer canales de Slack y el calendario de Google para generar una lista de tareas del día.
OpenAI acompaña estas mejoras con un modelo de pago por uso para clientes empresariales de ChatGPT, buscando hacer Codex más flexible y atractivo para empresas. Todo esto llega en un contexto en el que la compañía intenta recuperar terreno frente a Anthropic en el mercado corporativo, tras desinvertir en productos más orientados al consumidor como la app social de vídeo Sora 2 y lidiar con polémicas legales relacionadas con el impacto de ChatGPT en la salud mental de algunos usuarios.


