La startup GRAI, creada por los fundadores bielorrusos de la app de vídeo VOCHI (vendida a Pinterest), quiere cambiar la forma en que escuchamos música usando inteligencia artificial. En lugar de generar canciones desde cero, su propuesta es que los fans puedan jugar con los temas existentes: remezclarlos, cambiarles el estilo y compartir versiones alternativas, siempre respetando los derechos de los artistas.
La empresa ha levantado una ronda semilla de 9 millones de dólares, liderada por Khosla Ventures e Inovo VC, y ya prueba dos aplicaciones: Music with Friends para iOS y un ‘playground’ musical con IA para Android. Ambas sirven como laboratorio para entender cómo las nuevas generaciones (Gen Z y Gen Alpha) quieren interactuar con la música, más allá de escuchar pasivamente o convertirse en productores profesionales.
GRAI está construyendo su propia infraestructura de audio en tiempo real y un “pipeline de derivados” que permite transformar las pistas sin borrar su identidad original. El objetivo es cerrar acuerdos con discográficas y artistas para que estos puedan decidir si permiten o no que sus canciones se usen en estas remezclas, y que las versiones modificadas generen nuevas regalías para los titulares de derechos.
La compañía insiste en que no quiere inundar los servicios de streaming con “basura de IA”, sino centrarse en la interacción: dar a los usuarios un espacio legal y divertido para experimentar con la música, potenciando el descubrimiento de nuevos artistas fuera de las grandes plataformas como TikTok, Reels o YouTube. Con el feedback de los primeros usuarios, GRAI pretende pulir su propuesta y definir cómo será la próxima fase de consumo musical impulsada por la inteligencia artificial.


