Wispr Flow, una startup con sede en Silicon Valley especializada en software de entrada de voz con IA, ha convertido a India en su segundo mercado más importante después de Estados Unidos, tanto en usuarios como en ingresos. El país destaca por el intenso uso de notas de voz, búsquedas por voz y mensajes en varios idiomas, pero también supone un gran reto por su diversidad lingüística, los frecuentes cambios entre hindi e inglés y la dificultad para monetizar a gran escala.
Para adaptarse, la empresa lanzó este año un modelo específico en ‘Hinglish’ —la mezcla de hindi e inglés que millones de indios usan a diario— y una app para Android, el sistema dominante en el país, después de haber empezado en Mac y Windows y expandirse a iOS en 2025. Al principio, el servicio se popularizó entre profesionales de oficina como gerentes e ingenieros, pero ahora empieza a ganar tracción entre estudiantes y personas mayores, muchas de ellas introducidas por familiares jóvenes. Cada vez más usuarios utilizan Wispr Flow no solo para tareas laborales, sino también en aplicaciones personales como WhatsApp y redes sociales.
El empuje local ha disparado el crecimiento: la compañía pasó de crecer alrededor de un 60 % mensual en India a cerca de un 100 % tras su reciente campaña de lanzamiento, que incluyó marketing online y acciones presenciales en Bengaluru. Entre octubre de 2025 y abril de 2026, la app acumuló más de 2,5 millones de descargas globales, con India representando un 14 % de las instalaciones, aunque solo un 2 % de los ingresos por compras dentro de la aplicación.
Para cerrar esa brecha entre uso e ingresos, Wispr Flow ha introducido precios adaptados al mercado indio: 320 rupias al mes (unos 3,4 dólares) para planes anuales, muy por debajo de los 12 dólares que cobra de forma estándar en otros países. La compañía quiere reducir aún más el coste, hasta 10–20 rupias mensuales (10–20 centavos de dólar), con el objetivo de llegar más allá de los usuarios urbanos y de cuello blanco y entrar en hogares de todo el país. En India, el uso de la plataforma está dividido de forma casi equilibrada entre escritorio y móvil, frente a un 80 % de uso en ordenador en Estados Unidos.
El mercado indio de IA de voz vive una intensa competencia. Además de Wispr Flow, empresas globales como ElevenLabs y startups locales como Gnani.ai, Smallest AI y Bolna apuestan por este sector y atraen inversión. Aun así, expertos como Neil Shah, de Counterpoint Research, señalan que India es la “prueba de estrés definitiva” para la IA de voz, por la enorme variedad de lenguas, acentos y contextos que dificultan una experiencia fluida.
Para reforzar su presencia en el país, Wispr Flow ha contratado a Nimisha Mehta como responsable de operaciones en India y planea crecer hasta unos 30 empleados locales en un año, sumando equipos de crecimiento de consumidores, alianzas y negocio corporativo a sus funciones de ingeniería y soporte. A nivel global, la startup cuenta con unos 60 empleados y dispone de dos lingüistas con doctorado dedicados a mejorar los modelos multilingües. Su cofundador y CEO, Tanay Kothari, insiste en que la meta es ambiciosa pero gradual: quiere que “cada persona del país” pueda usar Wispr Flow, a medida que la tecnología se abarata y se vuelve más accesible.


