Jenny Wang, de 28 años, ha trabajado en tecnología y siempre ha tenido una idea en mente: crear un agente de estilo personal que ayude a las personas a decidir qué ropa usar y comprar, teniendo en cuenta su presupuesto, estilo de vida, clima y agenda. A lo largo de los años, intentó desarrollar este producto varias veces, pero la tecnología de inteligencia artificial (IA) no estaba lo suficientemente avanzada. Sin embargo, eso ha cambiado y hace unos meses anunció el lanzamiento de su empresa, Alta, que ahora ha recaudado 11 millones de dólares en una ronda de inversión inicial liderada por Menlo Ventures.
Alta es un estilista personal y comprador virtual que hace recomendaciones de atuendos y permite a los usuarios probarse esos looks con un avatar virtual personalizado. Por ejemplo, si alguien pregunta a Alta cuál sería el mejor atuendo para un evento como TechCrunch Disrupt, la IA ofrecerá sugerencias y mostrará un catálogo de opciones. Los usuarios pueden subir fotos de su armario, enviar recibos de compras o buscar en la base de datos de Alta. También pueden vestirse con prendas que están considerando comprar, combinándolas con lo que ya tienen.
Otras empresas, como Whering y Cladwell, también están explorando el mundo del estilismo con IA, tratando de recrear la famosa escena de “Clueless”, donde Cher planifica un atuendo usando tecnología. Wang se considera parte de una nueva ola de tecnología de consumo que busca hacer que el estilismo y las compras sean más eficientes. Menciona que hay competidores como Google Shopping y Pinterest que también están experimentando con IA, pero cree que las experiencias futuras de los consumidores necesitarán nuevas arquitecturas técnicas y interfaces de usuario.
El producto cuenta con el respaldo de nombres importantes, como la estilista de Michelle Obama, Meredith Koop, quien ayudó a entrenar la IA de Alta. Además, la empresa ha atraído a inversores como Benchstrength, Algaé Ventures, Phenomenal Ventures y varios inversores ángeles, incluidos figuras destacadas del mundo de la moda y la tecnología.
Wang ha descrito su proceso de recaudación de fondos como “alineado” y ha utilizado su red de contactos adquirida a lo largo de su carrera en tecnología. Es ingeniera de Harvard y ha trabajado en diversas empresas, además de haber sido pasante en Doordash y haber colaborado en el podcast de Karlie Kloss.
La nueva inversión se destinará a expandir el equipo y financiar más investigación y desarrollo. Alta ya ha establecido una asociación con el Consejo de Diseñadores de Moda de América (CFDA) para ofrecer sus servicios a sus miembros. Wang se mudó de San Francisco a Nueva York para desarrollar la tecnología, ya que está más cerca de París, donde se encuentra LVMH, uno de sus inversores ángeles.
Además, Alta está colaborando con Marie Kondo para expandirse en partes de Oceanía y el Pacífico, y planea asociarse con minoristas en todo el mundo. Wang destaca que muchas de las empresas de IA más emocionantes están surgiendo en Nueva York y ha reunido un equipo altamente técnico y apasionado por la moda. Esta startup representa el sueño hecho realidad de Wang.


