FieldAI, una empresa de Irvine, California, ha recaudado 405 millones de dólares en varias rondas de financiación no reveladas anteriormente. Su objetivo es desarrollar lo que llaman “modelos de IA embebida fundamentales”, que son cerebros de robots diseñados para ayudar a humanoides, cuadrúpedos y coches autónomos a adaptarse a nuevos entornos. La compañía anunció esta financiación el miércoles; la ronda más reciente recaudó 314 millones de dólares en agosto y fue co-liderada por Bezos Expedition, Prysm y Temasek. Otros inversores de FieldAI incluyen Khosla Ventures, Intel Capital y Canaan Partners, entre otros.
A diferencia de la IA tradicional que procesa texto o imágenes, la IA embebida se refiere a la IA que controla robots físicos que se mueven en entornos reales. FieldAI construye “Modelos de Fundación de Campo”, que son modelos de IA embebida de propósito general basados en la física. Este enfoque permite que los robots aprendan y se adapten rápidamente a nuevos entornos, siendo conscientes del riesgo, según Ali Agha, fundador y CEO de FieldAI. Agha explicó que la misión es crear un solo cerebro de robot que pueda generalizar entre diferentes tipos de robots y una variedad de entornos. Para lograrlo, es necesario gestionar el riesgo y la seguridad al entrar en estos nuevos entornos, algo que ha sido una brecha fundamental en la robótica.
Agha mencionó que la clave para que los robots aprendan de manera segura en nuevos entornos es añadir una capa de física en estos modelos de IA. Esto proporciona a los robots un segundo conjunto de información para tomar decisiones, especialmente en entornos desconocidos, en lugar de simplemente reaccionar a lo que un modelo tradicional les indica. Aunque una pequeña cantidad de “alucinaciones” de IA no es perjudicial en ciertas circunstancias, puede serlo para robots que trabajan en entornos peligrosos o junto a personas. Agha destacó que, al acceder a esta información, la red comienza a tomar decisiones más seguras, permitiendo a los clientes definir un umbral de riesgo que el robot puede seguir.
Agha ha trabajado en esta idea durante décadas en lugares como la NASA y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Decidió lanzar FieldAI tras lograr un avance tecnológico que permite que un cerebro de robot funcione en diferentes tipos de robots realizando acciones tanto iguales como individuales. Desde su lanzamiento en 2023, FieldAI ha asegurado contratos en diversas industrias, incluyendo construcción, energía y entrega urbana, aunque la empresa no ha revelado los nombres de sus clientes. La financiación apoyará la investigación y el desarrollo, además de ayudar a la empresa a aumentar la producción para desplegar sus modelos a los clientes y expandir su alcance internacionalmente. Agha compara el enfoque de FieldAI con la evolución humana, afirmando que la capacidad de aprender rápidamente y adaptarse a diferentes tareas en distintos entornos es esencial en la robótica.


