Dario Amodei, CEO de Anthropic, aprovechó su participación en la cumbre DealBook del New York Times para advertir sobre los riesgos económicos de la actual carrera por la inteligencia artificial, al tiempo que lanzó críticas indirectas a OpenAI. Aunque evitó decir si existe una burbuja de IA, se declaró optimista sobre el potencial de la tecnología, pero subrayó que algunas empresas estarían cometiendo “errores de tiempo” y asumiendo riesgos imprudentes.
Amodei explicó que la gran incógnita es cuándo y a qué velocidad se materializará el valor económico de la IA, algo que complica decisiones multimillonarias sobre la construcción de centros de datos y la compra de chips especializados. Señaló que hay compañías que están “YOLO-eando” —asumiendo riesgos extremos con la lógica de “solo se vive una vez”— y no gestionan bien la incertidumbre, en una referencia implícita a OpenAI y a su CEO Sam Altman.
Otro foco de preocupación es el ritmo de obsolescencia de los chips de IA: no porque dejen de funcionar, sino porque nuevos modelos más rápidos y baratos deprecian rápidamente el valor de los anteriores, lo que puede desajustar los planes de inversión. Amodei aseguró que Anthropic está haciendo estimaciones conservadoras para evitar verse atrapada por este cambio tecnológico acelerado.
El directivo reveló que los ingresos de Anthropic han crecido de forma explosiva: de cero a 100 millones de dólares en 2023, de 100 millones a 1.000 millones en 2024 y con previsiones de entre 8.000 y 10.000 millones para este año. Aun así, calificó de “muy tonto” suponer que este ritmo seguirá igual y dijo que planifica pensando en escenarios más modestos.
Amodei advirtió que, si las empresas de IA infra-invierten en computación, no podrán atender a sus clientes; pero si se exceden, podrían ahogarse por los costes o incluso quebrar. Recordó, además, la reciente polémica de OpenAI, cuyo equipo financiero sugirió que el gobierno de EE. UU. avalara sus préstamos para infraestructuras, de modo que los contribuyentes asumieran las pérdidas si la compañía fallaba, una idea que tuvo que ser rectificada tras la fuerte reacción pública.
Frente a este contexto, el CEO de Anthropic aseguró que su compañía se prepara para “estar bien en casi todos los escenarios” y remarcó que no puede decir lo mismo del resto del sector, cada vez más presionado por el coste del hardware, la competencia global —incluida China— y la tentación de apostar todo a un crecimiento desbocado.


