Fractal Analytics, la primera compañía india de inteligencia artificial en cotizar en bolsa, tuvo un estreno frío en el mercado. Sus acciones comenzaron a 876 rupias, por debajo del precio de salida de 900 rupias, y cerraron en 873,70 rupias, un 7% menos que el precio de emisión, lo que sitúa su valoración en unos 148.100 millones de rupias (1.600 millones de dólares), claramente por debajo de los 2.400 millones alcanzados en el mercado privado en 2025.
La salida a bolsa ya había sido recortada con prudencia: Fractal redujo más de un 40% el tamaño de la oferta, de 49.000 millones a 28.340 millones de rupias (de unos 540 a 312 millones de dólares), tras la recomendación de sus bancos colocadores y en un contexto de corrección en las tecnológicas de software en India.
Fundada en 2000 como firma de analítica de datos, Fractal vende soluciones de IA y analítica avanzada a grandes empresas de servicios financieros, comercio minorista y salud, generando la mayor parte de sus ingresos en mercados exteriores como Estados Unidos. En 2022 completó su giro estratégico hacia la IA. En el ejercicio cerrado en marzo de 2025, sus ingresos por operaciones crecieron un 26%, hasta 27.650 millones de rupias (unos 305 millones de dólares), y pasó de perder 547 millones de rupias a ganar 2.210 millones.
La compañía utilizará los fondos de la OPV para reducir deuda en su filial estadounidense, reforzar la inversión en I+D, ventas y marketing a través de su unidad Fractal Alpha, ampliar oficinas en India y financiar posibles adquisiciones. Su debut llega en pleno esfuerzo del país por consolidarse como polo global de IA, en un momento en que gigantes como OpenAI y Anthropic intensifican su relación con el gobierno, las empresas y los desarrolladores indios, y mientras Nueva Delhi acoge la cumbre AI Impact Summit con líderes tecnológicos y responsables políticos de todo el mundo.


