Carl Pei, cofundador y CEO de Nothing, sostiene que la era de las aplicaciones móviles está llegando a su fin y que los futuros dispositivos estarán dominados por agentes de inteligencia artificial. En una charla en el festival SXSW en Austin, explicó que el valor ya no estará en crear apps tradicionales, sino en sistemas de IA capaces de entender al usuario, anticipar sus intenciones y ejecutar acciones de forma automática.
Pei describió un camino en varias fases. La primera, ya en pruebas hoy, son asistentes que realizan tareas concretas bajo orden, como reservar vuelos u hoteles, algo que él considera “aburrido”. El salto real, afirma, llegará cuando la IA aprenda los objetivos a largo plazo de cada persona —por ejemplo, llevar una vida más saludable— y ofrezca sugerencias proactivas y personalizadas, similares al uso de memoria continua en herramientas como ChatGPT.
Según Pei, la experiencia actual del smartphone apenas ha cambiado en 20 años: pantallas de bloqueo, pantallas de inicio, iconos y tiendas de apps que recuerdan a la época de las PDAs. Lograr algo tan simple como quedar para tomar un café implica saltar entre varias aplicaciones de mensajería, mapas, transporte y calendario. Su visión es que el teléfono del futuro conozca tan bien al usuario que pueda pasar de la intención a la acción sin que este tenga que navegar manualmente por cada app.
Para ello, Pei cree que habrá que rediseñar el propio sistema operativo. En lugar de interfaces pensadas para que las personas toquen iconos y menús, los dispositivos necesitarán una capa técnica diseñada para que los agentes de IA interactúen con los servicios de manera directa y sin fricción. Aunque reconoce que las apps no desaparecerán a corto plazo —incluso Nothing permite hoy crear miniaplicaciones propias—, defiende que el enfoque más duradero es construir interfaces específicas para la IA, y no forzar que la IA imite los gestos humanos sobre pantallas pensadas para personas.


