La startup Sierra, cofundada y dirigida por Bret Taylor (exco-CEO de Salesforce), quiere cambiar por completo la forma en que usamos el software en las empresas. Su apuesta es Ghostwriter, un agente de IA capaz de diseñar y desplegar otros agentes especializados a partir de simples instrucciones en lenguaje natural.
En lugar de entrar en aplicaciones complejas como Workday, aprender menús y flujos, la visión de Taylor es que los empleados describan lo que necesitan con palabras normales y que un agente se encargue del resto, sin que el usuario llegue a ver la interfaz tradicional. Según explicó en la conferencia HumanX de San Francisco, “la gente no quiere hacer software, quiere soluciones a sus problemas”.
Sierra asegura que Ghostwriter permite crear y poner en marcha agentes a gran velocidad: como ejemplo, afirma haber desplegado un agente para Nordstrom en apenas cuatro semanas. La compañía avanza también a ritmo acelerado en negocio: superó los 100 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales en menos de 21 meses y fue valorada en 10.000 millones de dólares tras una ronda de 350 millones liderada por Greenoaks Capital.
Sin embargo, el sueño de agentes totalmente autónomos aún está lejos. Fuentes del sector citadas por TechCrunch señalan que muchas empresas de “agentes de IA”, incluida la propia Sierra y la firma legal Harvey, dependen de equipos de ingenieros dedicados que ajustan y corrigen continuamente estos sistemas para que funcionen bien en entornos reales. La dirección es clara —más tareas resueltas por lenguaje natural y menos clics—, pero el camino aún requiere mucho trabajo humano detrás.
(El texto del artículo incluye además un bloque claramente publicitario sobre el evento TechCrunch Disrupt 2026, ajeno al contenido informativo principal).


