Tesla ha anunciado en redes sociales la expansión de su servicio de robotaxis a Dallas y Houston, con vehículos que circulan sin conductor ni supervisor humano en el asiento delantero. Con estas dos incorporaciones, la compañía ya opera robotaxis en tres ciudades, todas en Texas, tras su lanzamiento inicial en Austin y la posterior retirada de conductores de seguridad en enero de 2026.
La apuesta llega en medio de un historial controvertido: en una presentación regulatoria de febrero, Tesla reconoció que sus robotaxis en Austin se han visto implicados en 14 accidentes desde su puesta en marcha. Aun así, la empresa avanza en su despliegue, aunque por ahora el volumen real de vehículos en las nuevas ciudades parece muy limitado: datos colaborativos del sitio Robotaxi Tracker solo registran un coche activo en Dallas y otro en Houston, frente a 46 en Austin.
Fuera de Texas, Tesla mantiene por ahora un servicio más tradicional y restringido en el Área de la Bahía de San Francisco, donde ofrece trayectos con conductores humanos mientras busca permisos para ampliar su actividad. La expansión a Dallas y Houston refuerza la estrategia de Tesla de usar Texas como laboratorio clave para sus servicios de transporte autónomo, pese a las dudas sobre seguridad y regulación que siguen sin resolverse del todo.


